Los
genitales externos femeninos son conocidos en conjunto como vulva. Están constituidos por los labios mayores,
que son dos pliegues voluminosos de piel y los labios menores que se localizan dentro
de los labios mayores y rodean los orificios de la uretra y la vagina. Los
dos labios menores tienen su punto de encuentro en el clítoris, una pequeña y sensible
protuberancia análoga al pene en el varón. El orificio vaginal está rodeado por el himen.
Normalmente los labios menores que rodean la entrada de la vagina están separados. En muy
pocos casos, crecen pegados, de tal modo que obstruyen total
ó parcialmente la abertura de
la vagina. Esta anomalía recibe el nombre de adherencias labiales.
Las adherencias labiales son un
desorden común en la población pediátrica femenina. Suele ocurrir durante los primeros meses de vida
ó más adelante si ésta área se inflama e irrita constantemente. En estos casos la
causa más frecuente suele ser la dermatitis del pañal, el contacto con detergentes duros ó
el uso de pantalones de fibras sintéticas.
Generalmente las adherencias labiales no causan ningún síntoma
y es común que los padres ignoren el problema, hasta que en una revisión de
rutina con el pediatra se
hace evidente, las complicaciones que pueden presentar son el crear
dificultades a la hora de orinar y aumentar la susceptibilidad a contraer infecciones urinarias. El
20-40% de las niñas presentan síntomas recidivantes del aparato urinario que hacen necesario el tratamiento.
Una vez que el pH de la vagina se vuelve más ácido, como ocurre en
la adolescencia, las adherencias labiales desaparecen casi siempre. El tratamiento de ésta patología es mediante
el uso de cremas con estrógenos, aplicadas tópicamente por las noches durante una semana, constituyen
el tratamiento de elección y resultan eficaces en más del 90% de los casos.
La
separación manual de las adherencias labiales se recomienda solamente si el tejido que une los
labios menores es muy fino y cuando parece sencillo ejercer una suave presión y no
provocar ningún traumatismo notable, siempre realizado por un médico. Si el tejido que conecta los
labios menores es demasiado grueso, es mejor dar el tratamiento con las cremas de estrógenos
que comentamos anteriormente.
En ocasiones, es necesario prolongar el tratamiento con la crema de estrógenos
por dos a ocho semanas más, para lograr la total desaparición de las adherencias, incluso
cuando las adherencias son muy gruesas y bloquean completamente la
salida de la orina por
obstrucción de la uretra, es preciso separar los labios menores quirúrgicamente. Una vez que hayan
remitido las adherencias, se mantendrá el lavado cuidadoso de la zona con agua y evitando
el uso de irritantes, seguido de la aplicación de una pomada blanda como la vaselina,
durante uno a dos meses. También es importante exponer el área genital al aire un
poco cada día.
La revisión del área genital es parte de la exploración física que
se debe realizar a todos los niños cuando acuden al pediatra, en el entendimiento de
que existen patologías como las
adherencias labiales en las niñas ó en el caso de
los varoncitos la falta de descenso de uno ó ambos testículos, y otras patologías más
que requieren ser diagnosticadas y tratadas oportunamente.